CRÓNICA SOLEMNE TRIDUO Y ROSARIO VESPERTINO EN HONOR DE MARÍA SANTÍSIMA DEL AMPARO

por | 14 noviembre 2019

Durante los días 6, 7 y 8 de Noviembre aconteció en la Parroquia de San Juan Grande y Nuestra Señora de la Candelaria el Solemne Triduo en honor a nuestra titular, María Santísima del Amparo. La Virgen lucía un nuevo manto de camarín realizado por el grupo de costura, la saya blanca bordada y su Corona de Reina, una vez más radiante gracias a su vestidor, y hermano de nuestra Corporación, D. Pablo Baena.

A pesar de las gélidas temperaturas, fue grande el arropo de los fieles y feligreses para con la Virgen. Distintos hermanos y devotos oficiaron el Rezo del Santo Rosario o distintas lecturas en las Eucaristías, todas ellas presididas por el Rvdo. D. Antonio Aguilar, Párroco y Director Espiritual de la Hermandad.

Durante el transcurso de la última jornada del Triduo, tuvo lugar la Recepción de los nuevos hermanos de La Sed. Niños y mayores dieron pública protestación de fe y promesa del cumplimiento de nuestras reglas, lo que debe ser un gran orgullo y satisfacción en el seno de la Hermandad. Tras esto, les fueron impuestas sus medallas, con la entrega de las respectivas patentes.

Ya en la mañana del sábado, se respiraba un gran ambiente en los alrededores de la Parroquia. Desde bien temprano, nuestros jóvenes empezaron a elaborar una alfombra en honor a la Virgen del Amparo para su salida en Rosario Vespertino. A su vez, las calles más estrechas del barrio se engalanaban para recibir a la Reina de Puertas del Sur por enclaves por los que no había transitado nunca antes.

María Santísima del Amparo se presentaba en su paso radiante y majestuosa, luciendo para la ocasión su manto de terciopelo burdeos y una saya de María Santísima de la Concepción Coronada cedida por la Hermandad de las Viñas y toca de sobremanto de la Virgen de los Dolores de Jerez.

A eso de las 6 de la tarde, el cortejo de hermanos comenzó a caminar precediendo a la Santísima Virgen, acompañada, como es tradicional, por el magnífico Coro de Campanilleros de la Aurora, de Lebrija.

El sol caía y refrescaba la noche, pero muchas fueron las personas que acompañaron a nuestra titular durante todo el recorrido, especialmente niños que disfrutaban clamorosos ante el paso de la Virgen. El rezo del Santo Rosario se vio mínimamente interrumpido cuando María Santísima del Amparo alcanzó las calles más íntimas y estrechas del barrio. Ya en calle Santa Rosalía, y con los cantos del Coro como mejor acompañamiento, la Virgen recibió una “petalá”, mientras se perdía entre una nube de incienso.

A la altura del Parque Central de Puertas del Sur, se rezaban ya las Letanías a la Santísima Virgen. El transcurso del cortejo por aquel lugar dejó estampas verdaderamente bellas. Los hermanos y devotos cargaban a la Virgen emocionados al son de los Campanilleros. Momentos que quedan a buen seguro grabados en las retinas de los allí presentes.

Como broche de oro a los cultos de la Virgen del Amparo, celebramos Función Solemne en una abarrotada Parroquia que se quedó pequeña para los hermanos, feligreses y devotos congregados. La ilusión y la satisfacción eran las protagonistas en los rostros de los que, emocionados, despedían a la Virgen con gran regocijo por todo lo vivido un año más. El Coro culminó la celebración con un bellísimo canto que dedicaron a Nuestra Señora.

CANTO A MARÍA SANTÍSIMA DEL AMPARO

Coro de Campanilleros de la Aurora (Lebrija)

Reina y Madre, llegado noviembre
tus hijos devotos vienen a rezar
y unidos en Santo Rosario
te piden Amparo, Reina Virginal

Dios te salve, Madre del Amparo
tu, puente sagrado a la cristiandad
eres Madre de Cristo Sediento
que en la Cruz ofrece amor y de paz.

Es tu Amparo fuente de alegría,
faro que te guía en la oscuridad
es tu imagen tan dulce y sera,
la mujer más bella de la humanidad.

Oh! María, es tu dulce Amparo
consuelo de hermanos, Sagrario de Dios
y de Cristo la Madre perpetua
celestial princesa y fuente de amor.

Hoy tus hijos vienen implorando,
pidiendo el Amparo que tú sólo das
y por siempre te aclamen por Reina
por Madre y Maestra, gloria celestial.

Agradecemos públicamente a todas las personas que participaron de una manera u otra en el desarrollo de este Solemne Triduo y Rosario Vespertino. Con una alegría inmensa, siempre Bajo tu Amparo.